Los 7 pedales del arpa

Los 7 pedales del arpa

El pasado 15 de Enero iniciamos nuestro ciclo de conciertos de este año con una recital de arpa a cargo de Anna Maria E. Albors. Desde Sons Corbera querremos que los conciertos sean no solo una fuente de emociones sino también que nos acerque al conocimiento de los instrumentos y a los géneros de mano de los propios músicos. Así que le pedimos a Anna Maria que nos hiciera una introducción a este maravilloso y desconocido instrumento. Antes de tocar y después de una breve introducción sobre el origen y la evolución del arpa – también adaptada a los niños que estaban en la sala – nos enseñó el instrumento y nos explicó que tenía cuarente y cinco cuerdas, que los colores de las cuerdas permiten a los arpistas distinguir la psoción del «do» y otras notas; auq e apesar de los sonidos delicados y critalinos que produce, hacen falta unas manos fuertes para pulsar unas cuerdas más gruesas de lo que parecen a primera vista; que está compuesta de una sods mil piezas, que pesa más de cuarenta kilos y muchos otros detalles más. Comentando después con los asistentes me llamó la atención que uno de los detalles más desconocidos y que mas sorprendieron fue que el arpa, además de cuerdas, tiene pedales, en concreto siete y que cada pedal tiene tres posiciones. Los pedales permiten cambiar el cromatismo de las cuerdas, es decir, pueden por ejemplo subir medio tono un «re» y convertirlo en un «re sostenido». Esto explica por quñe un instrumento de cuarenta y cinco cuerdas pueda albergar una tesitura más grande que la de un piano (que tiene ochenta y ocho teclas) y también nos permitió hacernos una dea aproxiamdad de las dificultades extraordinarias que comprta aprender a tocar el arpa.

Después, durante una hora pudimos tener ocasión de oir un instrumento que pocas veces se escucha solo pues es parte esencial aunque discreta de las grandes orquestas románticas. El recital estuvo compuesto por obras de compositores franceses del XIX  Hasselmans, Grandjany i Tournier ya que el impresionismo francés es el que mejor se adapta para un repertorio solista. Anna María nos hizo escuchar las fuentes, los bosques, las campanas, la fuerza, la delicadeza. Y pudimos comprobar muy de cerca cómo se toca un arpa incluido el uso de los desconocidos pedales.

Al finalizar el concierto cono una copa de cava en la mano y un trozo de coca, pudimos hablar con ella y ver de cerca el instrumento. Incluso algún niño se atrevió en un primer intento bajo la dirección de la intérprete.

¡No pudimos empezar mejor nuestro año de conciertos!

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Concert d'arpa - Anna Maria E. Albors

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